Una película de cine catastrofe en un juego, Army of Two: The 40th Day capitaliza con su cooperativo una impresionante experiencia de acción que es increíblemente divetida.
La segunda parte de las aventuras de Salem y Ríos ofrece un muy interesante “más y mejor” de lo que pudimos ver en el original, pero con el aliciente de un pulido de sus posibilidades que lo hace especialmente recomendable para los amantes del cooperativo.
Army of Two sigue siendo un título notable y recomendable, aunque pese a las mejoras no se perciben cambios de peso.
Por un instante, resulta divertido, pero cuando el cargador se acaba y la música se para y hay que recargar, la ilusión se desvanece. Y lo único que queda son dos tíos cachas, un montón de casquillos y una profunda sensación de vacío.