La saga Dead Rights debuta en esta generación de consolas con Retribution, un título de acción en tercera persona en donde interpretaremos a Jack, un agente que junto a su fiel perro Shadow, intentarán liberar a Grant City del crimen del cual padece.
Sin duda, el DEAD TO RIGHTS RETRIBUTION nos ha parecido una de las propuestas más divertidas que han aparecido últimamente en nuestras consolas. Un juego que sin ser una obra maestra cumple con creces en lo que respecta a acción, personajes e historia.
Dead to Rights: Retribution no es sutil o refinado, pero sobresale en dejar que los jugadores se muevan de un lugar de mala muerte a otro haciendo “limpieza”.
Dead to Rights: Retribution se nos presenta como un videojuego completamente enfocado a la acción, con un ritmo constante tan alto que no permite ningún tipo de concesión al descanso. Está claro que los que busquen descargar tensiones eliminando a oleadas de enemigos, la propuesta de Volatile Games supondrá todo un acierto.
En definitiva Retribution aprueba, pero no deja de ser una sombra de lo que realmente podría haber sido, no obstante, si tenéis la oportunidad no dejéis de darle un tiento, pues ofrece suficientes alicientes para desmarcarse de los shooter clónicos.
Si lo que buscas es entretenerte y nada más, éste es tu juego. Si por lo contrario buscas la perfección videojueguil, no esperes encontrarla en este juego, pues únicamente conseguirás frustrarte de manera inútil.
No vayas tras Dead to Rights: Retribution, espera un mes o dos a que baje su precio, y será digno de ser tu juego “malo” favorito.
Retribution carece de gracia y profundidad, pero su variada acción es lo suficientemente divertida durante sus diez capítulos como para convencerte de seguir jugando.
No hay que buscar una historia, ni una profundidad en su concepción, sino más bien una experiencia clásica de avanzar, machacar y seguir avanzando, pero esto, precisamente, puede no ser suficiente para buena parte del público, que quiere más contenidos y más chicha.
Sería injusto decir que este Dead to Rights no tiene ese punto descerebrado y enérgico que, no nos engañemos, es imprescindible en todo título de acción. Si lo que buscas es simplemente eso, puede ser una opción interesante.
Sorprendentemente, se deja jugar y es entretenido, aunque se hubiese visto muy beneficiado si en vez de tomar todas las ideas del prójimo Volatile hubiese dotado al juego de algo más de personalidad propia y se hubiese tomado un poco menos en serio a si mismo.
En los últimos 9 meses tuvimos Batman: Arkham Asylum, Bayonetta y God of War 3, todos títulos de gran éxito que han elevado el nivel de los juegos de acción. A la sombra de estos monstruos, esta es una oferta bastante floja.
Dead to Rights es muy parecido a su héroe beligerante, hacer el trabajo de la manera más cruda posible, dejando tras de sí nada más memorable que una masa pegajosa de sangre, balas, y blasfemia.
La serie Dead To Rights se reinventa: misma violencia, distinta jugabilidad.
Su apuesta por la acción más clásica y violenta, la inclusión de dos personajes –y de diferentes razas– carismáticos como protagonistas, además de un apartado visual cuidado y una jugabilidad bien estructurada, descubrimos que el título puede ser una muy buena compra para los amantes de los juegos de acción en tercera persona.
Si la mezcla de tiros, puñetazos y partes de sigilo resulta bien equilibrada, es posible que se convierta en una buena alternativa.
Todavía queda un tiempo para que podamos valorar a Dead to Rights: Retribution en su justa medida, pero de todos modos, lo visto en Colonia muestra maneras, tal vez el aspecto gráfico es lo que más desentone del conjunto, ya que a nivel jugable está a un nivel bastante alto, colocando el listo realmente elevado. Pero como siempre, prudencia, dejemos que el tiempo siga su cauce.
El agente Jack y su mejor amigo, el perro Shadow, regresan en una aventura renovada repleta de acción, borbotones de sangre y un poco de sigilo. Grant City está en problemas y tiene más delincuencia que nunca, una buena excusa para sacar nuestras armas y puños dentro de un videojuego que quiere aportar su particular visión sobre el explotado género de los shooters en tercera persona.