Naughty Bear en un “encantador” oso de peluche habitante de la Isla de la Perfección. Pero Naughty no es perfecto, debido a que carece de un pedazo de oreja, lo que provoca el aislamiento y burla de los demás osos. Pero la gota que derrama el vaso se produce cuando Naughty no es invitado a una fiesta de cumpleaños, llevándolo a realizar una macabra venganza contra los habitantes de la isla arruinando fiestas, y masacrando, torturando o destripando a cuando oso se encuentre en su camino.
No hay duda de que Naughty Bear es una 'marcianada' dentro de los lanzamientos a los que nos tienen acostumbrados. Un juego que, desgraciadamente y pese a su valiente planteamiento, parece haberse quedado a medio camino de lo que realmente podía ofrecer. Eso sí, el juego merece al menos ser probado y al menos disfrutar un poco del salvajismo de Naughty. Seguro que más de una sonrisa te sacará.
Es verdad que Naugthy Bear tiene fallos y puede resultar repetitivo, pero no deja de ser divertido y adictivo, con un gran número de desafíos que completar, trofeos para desbloquear más desafíos y extras como sombreros y disfraces.
Naughty Bear es de esos juegos que hay que probar. Tiene un planteamiento original y una puesta en escena diferente que hace que llame mucho la atención. Eso será para bien y para mal ya que la temática puede ser incomprendida por aquellos sectores más hardcore o conservadores de entre los usuarios.
i queréis probar un concepto refrescante y pasar un rato divertido a base de producir desgracias en tiernos ositos, no dudéis en darle una oportunidad a Naughty Bear, que pese a sus fallos tiene momentos antológicos para goce y disfrute del jugador.
En definitiva, un título divertido en espíritu pero cuyas limitaciones técnicas y jugables no le permiten destacar demasiado y no pasa de ser una alternativa curiosa.
Retos imaginativos y bien afinados mantienen a Naughty Bear más fresco de lo que esperarías en ciertas partes, pero de todas maneras, está socavado por niveles reciclados y una premisa muy tonta.
Naughty Bear es un título que aboga por un aspecto desenfadado donde nada es lo que parece. El diseño artístico, las escenas de ejecución y la variedad de desafíos que presentan son los puntos fuertes de un título que puede llegar a ser un tanto repetitivo. Por otra parte, vemos cómo presenta algunos conceptos que, si bien son divertidos, pecan de ser un tanto simples.
En conclusión, podemos decir que Naughty Bear ha sido un castillo de naipes, que A2M ha intentado vender por su originalidad y novedosa temática, pero que debido a no haberse cimentado en unas bases claras y fuertes, que sobre todo fallan en la jugabilidad y en el aspecto gráfico, se ha desmoronado y nos ha mostrado la realidad de un título que incluso podría haber aparecido para otras consolas como PS2 y no habríamos notado la diferencia.
El principal motivo es que aburre demasiado rápido, hemos jugado títulos con dinámicas muy sencillas pero enormemente adictivas durante días y días, pero Naughty Bear cansa con solo jugar un par de horas, y ese es el mayor pecado que puede cometer un videojuego.
Siempre es desagradable suspender un videojuego, especialmente teniendo en cuenta la cantidad de trabajo que conlleva llevarlos a cabo. Sin embargo Naughty Bear es tan aburrido y repetitivo que obliga sin remisión a ello.
Naughty Bear se vendió a sí mismo como si fuera un juego adulto y brutal. De hecho, es infantil, fácil e inútil. Evítalo a toda costa, o al menos espera a que baje de precio, si es que estas desesperado por algo de humor barato.
En definitiva, lo que tenía que ser un título de humor desternillante lleno de violencia gratuita pero al fin y al cabo divertida ha acabado siendo un juego cuyo potencial agotaremos en pocas horas, no porque sea corto –que no– sino por lo cansino de su planteamiento y por el agotamiento que nos provocarán sus defectos técnicos.
Se agradece el esfuerzo que hace Naughty Bear por resultar original, igual que su sentido del humor gamberro y descarado (ése que tanto nos gusta), pero estas dos cosas por sí mismas, sin estar acompañadas de un sistema de juego divertido y convincente , no justifican el lanzamiento ni la compra de un juego.
Naughty Bear pudo haber sido un buen juego, pero no lo es. Es un juego malo. No deberías jugarlo.
Un oso con mucha mala leche, cierta vena asesina y un odio irracional por sus congéneres está suelto por una isla paradisíaca plagada de plantígrados adorables de todos los colores. ¿Un oso amoroso se ha vuelto loco o se trata de la última locura salida de las perturbadas mentes de los creadores de Wet?
La demo de corta duración a la que tuvieron acceso algunos medios mostró el control del protagonista del juego, Naughty Bear, un oso de peluche malhumorado y agresivo que detesta a los demás habitantes de la aldea porque no le invitaron a la gran fiesta de cumpleaños de Daddles, motivo más que suficiente para molestarles y hacerles la vida imposible. La idea principal se basará en realizar misiones y conseguir la mayor cantidad de puntos mediante peleas y sustos conseguidos.
Nos llega Naughty Bear, un oso diferente, vengativo, sediento de sangre y alejado de los estereotipos a los que nos tienen acostumbrados. Naughty es un oso marginado por el resto de su especie. Le ignoran, le desprecian o no le invitan a cumpleaños. Por ello, la paciencia de Naughty ha llegado al límite y es hora de ajustar cuentas.
Maníaco, violento, despiadado, psicópata, peludo y poco amoroso: el peluche del mal.
Nos encontramos ante un título con muy buenas formas, unas bases jugables muy divertidas y una enorme variedad de posibles situaciones. El análisis final será el que dicte sentencia sobre si han sabido darle la suficiente variedad para resultar ser un juego notable o si por el contrario se han quedado a medio camino y sólo divierte las primeras horas de juego. Todos aquellos que busquéis un producto arcade, acción en tercera persona para divertirse sin complicaciones, no le quitéis el ojo de encima a Naughty Bear.
El protagonista de Naughty Bear es un oso lleno de remiendos al que le falta un trocito de oreja. Naughty sólo intenta vivir tranquilo, pero los demás osos no soportan su falta de perfección y son ambiciosos; para lograr sus objetivos siempre deciden terminar con Naughty Bear que, de esta forma, se limita a defenderse matando a los demás.
A2M, uno de los estudios más respetables de Canadá, vuelve a la palestra tras el discreto juego de acción WET, con la más delirante matanza de osos de peluche que jamás ha conocido consola alguna. Diversión garantizada con una original propuesta, Naughty Bear se presenta sin hacer ruido apenas, así que picados por el gusanillo de la curiosidad, decidimos comprobar personalmente qué puede ofrecer un juego tan inusual en los tiempos que corren.