Yakuza 3 es un juego de PS3, originalmente lanzado en Japón como Like a Dragon3, secuela de Yakuza 2 y la cuarta entrega de la saga.
Si el inglés no supone un problema y además nos gusta la cultura japonesa, Yakuza 3 se convierte en una compra obligada para todos los usuarios de PlayStation 3, que verán como la peculiar obra de Sega se transformará en uno de los juegos más queridos por los espectadores.
Si escribiera sobre todo en este juego, tendrías un análisis de 10 páginas en tus manos, pero lo largo o corto de esto es que Yakuza 3 es una gran experiencia. La historia es buena, las peleas divertidas, y hay mucho para hacer. (Mencioné que al finalizarlo se desbloquea un modo aventura, un torneo de peleas y otras cosas?) El juego es tosco –tiene problemas en cuanto a ritmo y repetición, el idioma solo en japonés ahuyentará a algunos, y luce como un juego que ha salido hace mucho- pero todos estos problemas son solo obstáculos en un camino que debería ser un viaje divertido para gente que busque romper algunas caras y vagar por las calles de Japón.
Yakuza 3 es un título muy interesante para todos los usuarios de PlayStation 3 que disfruten de una buena historia, un atractivo sistema de combate y la cultura oriental. Mejora en todos los aspectos a sus predecesores, aunque tampoco se arriesga mucho.
Yakuza 3 sigue la estela de la franquicia. Ésta es la primera entrega que llega la actual generación de consolas con un aspecto más que reluciente. Sin embargo, ya empiezan a notarse signos de estancamiento. A pesar de las innumerables posibilidades del título, necesita algún cambio mayor para seguir evolucionando como debería.
Es un gran film de artes marciales envuelto en uno de los mundos más consistentemente entretenidos que encontrarás. Gráficamente, tal vez tenga un poco de la “generación anterior”, pero dudamos que te importe cuando te encuentres golpeando hombres hasta la muerte con bicicletas.
Para un juego que pudo ser obviado para un lanzamiento occidental, la remoción de pequeños elementos es un pequeño precio que pagar, a pesar de que sea frustrante. Lo que queda en un RPG de acción que no da respiro, que ofrece una visión única de la cultura japonesa, a pesar de sus exageraciones. La versión occidental de Yakuza 3 tal vez haya sufrido de cortes desgarradores, pero de todas maneras sigue siendo interesante en cada momento, y no se debe perder.
A pesar de los puntos negativos del título, como el retraso respecto al lanzamiento original, la barrera idiomática y la supresión de algunos detalles y misiones, se puede estar de acuerdo con Sega de que Yakuza 3 ofrece el suficiente contenido para satisfacer al público occidental. La aventura principal nos llevará como mínimo quince horas para completarla, sin contar las innumerables misiones secundarias y todos los mini-juegos y extras que tenemos a nuestra disposición.
La trama que desarrolla está a la altura de una película de cine de sobremesa y su calidad y atención por la escenas actuadas es envidiable y lejos de la mayoría de juegos, pero su desarrollo lento, narcotizado por la cantidad de opciones disponibles, lo hacen no ser apto para una buena parte del público.
Ahora sólo queda rezar para que los dirigentes de SEGA se decidan a lanzar este soberbio Yakuza 3 en territorio europeo y poder disfrutar así de las aventuras de Kazuma Kiryu que tanto furor están causando en Japón a escasos días de su lanzamiento.
Larga ha sido la espera, pero más altas son las expectativas del sucesor espiritual del mítico Shenmue.
El próximo mes de marzo, los usuarios de PlayStation 3 sacarán a Kazuma Kiryu de su nueva vida para que afronte los oscuros fantasmas de su pasado.