Segunda entrega de Shaun White en exclusiva para Wii y con soporte para la Wii Balance Board, que nos invita a perseguir el top de competiciones mundiales realizando desde un half-pipe en el medio de Nueva York, en el Time Square, hasta las competiciones más prestigiosas de Francia, Canadá y Japón.
Shaun White convierte su tabla de snowboard en un wiimote y desciende a toda velocidad en un título cargado de novedades, mejoras y el mismo espíritu jugable y caricaturesco que su antecesor.
En realidad es un juego familiar, o sea, un producto para todos los públicos, pero no debemos dejarnos engañar por su sencillez.
Nieve, poca innovación y sencillez; una mezcla con resultado mediocre.
Con solo dos secuelas, las ideas de Shaun White comienzan a parecer ya muy pequeñas sobre la mesa.