Prince of Persia: Las Arenas Olvidadas es el nuevo título de las mítica saga del príncipe sin nombre. En esta ocasión, el juego acompañará al estreno cinematográfico, fechado para esos días, aunque no se basará en este. En vez de eso, el título "volverá a las raíces" de los originales, en vez de seguir la línea continuista del cuarto juego. Saldrá para todas las plataformas el 18 de Mayo, y 2 días después en Europa.
La versión de Wii difiere de las versiones HD, con controles adaptados al WiiMote, además de contenido exclusivo, como una nueva historia y poderes diferentes.
Es cierto que el juego tiene sus problemas, como una cámara a la que cuesta acostumbrarse o un apartado técnico no tan cuidado como nos gustaría, pero si creemos que es un juego realmente divertido que te enganchará hasta que lo acabes y que marca hacia lo que debería evolucionar la saga.
Un juego inmaculado que jugablemente posee dos únicos defectos: una cámara caprichosa en ocasiones, y una dificultad accesible ahora a todo tipo de público pero quizá algo sencilla para los más veteranos. Gráficamente es un título de gran nivel, sin ningún tipo de ralentización y un motor excelente. Un Príncipe realmente ideado para Wii.
Es común tener una experiencia “diferente” en Wii, pero es raro cuando esa experiencia es tan impresionante como en los otros sistemas.
Los usuarios de Wii usualmente son forzados a conformarse con productos de calidad inferior debido a su sistema menos poderoso. En este caso, obtendrás un juego genial, construido desde cero para tener éxito.
A pesar de que esta versión para Wii tiene su buen puñado de problemas, sigue siendo uno de los mejores juegos de acción y aventura que la consola ha visto.
El aburrimiento que produce el combate atenta contra la diversión, pero sus divertidas secciones de plataformas y un consistente diseño artístico convierten a la última aventura del príncipe en juego que vale la pena.
No es nada que no hayamos visto antes, lo que significa que a pesar de que hay mucho que elogiar a Las Arenas Olvidadas, para quererlo se requiere dar un salto de fe más grande de lo que el propio Príncipe está acostumbrado a dar.
Al subestimar los que el WiiMote es capaz de hacer, la desarrolladora Ubisoft ha creado un juego que eventualmente colapsa por su propio peso.
La exploración peca de resultar rápidamente repetitiva y los combates cansados y carentes de emoción casi en su totalidad. Los gráficos de la pasada generación de consolas junto con la banda sonora casi inexistente y el inexpresivo doblaje no terminan de mejorar el juego.
Post N°1 del día: 24/01/11