Sin & Punishment: Star Successor, conocido en Europa como Sin & Punishment: Successor of the Skies, es un juego de disparos sobre rieles desarrollado por Treasure y publicado por Nintendo. Es la secuela de Sin and Punishment, lanzado para la ya extinta Nintendo 64, lanzado solamente en Japón en su momento, pero que actualmente puede adquirirse a través de la Consola Virtual de Wii.
Es injusto quejarse cuando las horas de juego están repletas de una jugabilidad tan bien diseñada y una sucesión tras otra de sorpresas. Olvida el infierno de balas, Treasure ha creado un impresionante “cielo de balas”.
La sórdida ambientación de Sin & Punishment convierte la franquicia en un punto de referencia para el futuro, uno de esos ‘must-have’ que hará adeptos gracias a su espectacular motor gráfico y a su adictiva jugabilidad.
Es cierto que hay cosas mejorables, como un modo para dos jugadores en el que apareciese un segundo personaje (con todo lo que ello conlleva desde el punto de vista jugable) o la duración de las fases de cara a potenciar la jugabilidad, pero en general nos encontramos con un título de gran calidad que nos tendrá pegados al mando.
En resumen, Sin & Punishment: Successor of the Skies es una opción muy recomendable para los usuarios de Wii que buscan acción desenfadada, además de para los seguidores de la primera entrega. Tiene sus fallos, como un apartado gráfico mejorable y la abismal diferencia de control entre los dos personajes disponibles, lo que dividirá a jugadores noveles de los experimentados.
Si eres de la vieja escuela o simplemente uno de los incondicionales de esta franquicia, sería imperdonable que te perdieras Succesor of the Skies.
En conclusión, dice el dicho que el tuerto en el reino de los ciegos es el rey. Pero en esta ocasión, aunque las muestras en el género de los shoot’em up escaseen, el título de Treasure no supera al dicho, sino que consigue con sus dos ojos vislumbrar una nueva vuelta de tuerca al género por el que sus padres tanto han hecho. Una obra para que las generaciones actuales y venideras no olviden un estilo de arcades.
es un shooter espectacular, de un gusto clásico intachable, con una mecánica sólida y que venera el videojuego como entretenimiento abstracto como ningún juego se atreverá este año.
Es inventivo, dentro de una plantilla bastante tradicional y además, extrañamente anacrónico, pero a la vez familiar y moderno.