Brink en un juego de disparos en primera persona. Poseerá modos de un jugador, cooperativo, y multijugador, siendo este último el más desarrollado.
Gráficamente nos ha encantado su diseño artístico, los objetivos de las diferentes misiones son muy variados y entretenidos, y las posibilidades de personalización y mejora de nuestros personajes le aportan una profundidad literalmente impresionante. Por todo ello, creemos y afirmamos sin ninguna duda que estamos ante uno de los grandes imprescindibles de lo que llevamos de este 2011.
No solo cuenta con buenas ideas, sino que estas se han aplicado con gran acierto, haciendo un conjunto sorprendentemente sólido, que gustará más o menos, pero que se nota bien pensado y trabajado.
Con más de contenidos y un modo off-line más cuidado estaríamos hablando de un videojuego sobresaliente, no obstante el estado actual de Brink garantiza un respetable número de horas de un más que notable entretenimiento.
Su modo de un jugador debe ser considerado como un apartado frustrante, y una opción poco espectacular en un género lleno de opciones más atrayentes. Aún así, posee una experiencia multijugador genuinamente divertida y con mucha rejugabilidad. Brink se queda en el borde de la brillantez.
Las mecánicas de disparos, movimientos, y habilidades son fantásticos. Si no estuviese tan limitado por su premisa, tal vez hubiese sido una obra maestra. A pesar de esto, se siente más pequeño de lo que debería, dejándome rezando por ver todo su potencial. Es una lástima que no se sienta del todo completo, pero Brink es un muy buen juego que merece ser tomado en cuenta (justo debajo de Team Fortress 2) como un shooter de equipos ejemplar.
Brink es un juego que merece una oportunidad, y aquellos que gustan del multijugador se deben a ellos mismos darle un vistazo. No está carente de fallos, algunos de ellos más serios que otros, pero Splash Damage logro lo imposible: un juego que se siente diferente en el conjunto de géneros.
Los menús y el HUD poseen una simpleza en la interacción que eleva al género de los shooters por equipos a un nuevo nivel de estilo y refinamiento. Del mismo modo, al momento de jugar, hay ocasiones en que en que es una experiencia más sólida que Team Fortress 2 de Valve.
Brink será jugado por un grupo pequeño de jugadores, pero muy fieles. La lástima es que las ideas y sus ejecución son brillantes, pero existe riesgo de que el gran público no apueste por él y limite drásticamente su supervivencia.
Brink ofrece una buena experiencia multijugador, de eso no cabe lugar a dudas. Disfrutar con jugadores a través de la red tanto en su modo competitivo como en el cooperativo se convierte en la mejor idea que podemos tener si nos hemos hecho con el juego.
Es un juego demasiado “frío” a la hora de plantear un cierto atisbo de interés emocional para el usuario o de implicarle mediante sucesos argumentales que dominen nuestra atención. BRINK en ese caso no consigue ninguna de esas cuestiones.
Este súper-estilizado shooter de Splash Damage está lejos de la perfección, quedando al borde de ser algo increíble.
Echamos en falta una campaña mínimamente trabajada con una historia que se desarrolle, además de algún que otro modo de juego que le alargue la vida.
Quizás ya estés cansado de los demás y quizás te atraiga el diseño artístico, y entonces no estaría mal que lo probases, pero por lo demás sabe a título inacabado, técnicamente pobre y lleno de fallos que hacen difícil justificar su compra.
Un shooter online requiere variedad, profundidad, y ser adictivo para tener éxito a largo plazo. Brink tal vez atraiga a jugadores hardcore, pero no es para cualquiera. Me encantaría ver más de la jugabilidad con parkour, pero una mecánica no es suficiente para sostener un juego. Brink tiene corazón, pero en su conjunto resulta incompleto.
Brink tiene mucho espacio para mejorar y ampliarse a base de parches y actualizaciones. Posiblemente, dentro de unos meses, llegue a ser el juego que prometían (o puede que no), una evolución, pero de mientras lo que tenemos entre manos es un juego incompleto.
Los mapas son muy lineales y no están adaptados para el sistema S.M.A.R.T. Los objetivos son aburridos y ocasionalmente confusos, y la inteligencia artificial es especialmente estúpida, si no jugamos con compañeros humanos pierde sentido. Tiene todos los elementos para ser un shooter sólido, pero queda arruinado por un diseño que ignora algo que podría ser muy bueno.
Posee algunas ideas interesantes puestas en práctica, pero desafortunadamente, se ven enterradas bajo un juego que no es tan divertido de jugar.