Quizá Crackdown 2 no ha evolucionado demasiado respecto a la primera entrega, y la jugabilidad, aunque sigue siendo adictiva, ya no resulta tan fresca como hace algunos años. El modo principal, ahora con las opciones cooperativas, gana en dinamismo, pero no deja de ser un progreso de misiones enlazadas con poca carga argumental sin una historia interesante elaborada de fondo que nos mantenga enganchados.
Crackdown 2 es un sandbox sumamente interesante que destaca por la intensa acción y la diversión que propone. Puede que no llegue a unos niveles de excelencia en todos los aspectos, pero aún así se trata de un título muy recomendable para todos los amantes de la acción y un título de compra “casi” obligada para los amantes de los sandbox.
El cliché con respecto a este tipo de juegos es que el mundo cambia dependiendo de tu propio punto de vista: yo seguramente estaré viendo esas orbes en mis sueños durante los próximos meses.
Crackdown 2 ofrece la diversión de los saltos altos del original de 2007 con algunas novedades. Algunos problemas le impiden alcanzar su máximo potencial, peor aún así ofrece mucha diversión en medio del caos.
En definitiva, el CRACKDOWN 2 es un título del que se esperaba mucho más. Una secuela que podría haber sentado cátedra en la 360 y que símplemente se queda en otro título que pese a divertir, no hará historia en la consola de Microsoft.
¿En qué queda? En un efectivo, divertido y aparatoso shooter en tercera persona que hará las delicias de los fans de los cómics y los superhéroes.
Un juego que sigue en la misma línea que su primera entrega. Gráficamente no ha evolucionado y no ofrece novedades importantes. No sorprende aunque es entretenido y divertido en lo que aporta. Más cercano a una expansión que a una secuela, Crackdown gustará a los ávidos del desenfreno y la acción a raudales.
Es más de lo mismo, la misma ciudad, con los mismos problemas, y con un grupo de misiones un poco mas trabajadas. Se le siente la falta de inspiración, y ciertamente no parece una secuela completa.
Una secuela vacía que se monta en la brillantez de su predecesor.
Ruffian ha sabido corregir ejemplarmente esos aspectos molestosos del primer juego y traer un juego adictivo y más que divertido, y para muchos ya será suficiente, pero no ha podido seguir la estela de su genio, y la franquicia pierde un poco su seña de identidad.
Crackdown 2 es tan similar y al mismo tiempo tan distinto de su anterior capítulo que no logra lo que anda buscando, y es que la calidad del primer juego no ha seguido creciendo con esta secuela en la misma proporción. Esperábamos más y sobre todo, mejor.
Crackdown 2 tiene suficiente exploración y acción como para entretener, a pesar de sus muchos defectos.
Vale la pena darle una oportunidad, pero para quienes han esperado pacientemente por tres años por la secuela, es un poco decepcionante. Muchos sandbox de calidad muy alta nos deleitaron con su presencia en el último par de años, y mientras que Crackdown sentó nuevas bases para el género, su secuela falla al no actualizarse a los tiempos que corren.
Lo que fue bueno sigue siendo bueno, pero raramente mejor. Lo que era malo sigue siendo malo, y a veces peor.
Desafortunadamente, Crackdown 2 no logra recuperar la magia de la original, perdiéndose la oportunidad de empujar a la franquicia a alturas nunca antes vistas.
Crackdown 2 es un juego que en su modo multijugador nos hará pasar unas cuantas horas pegados al televisor mientras vamos cumpliendo objetivos junto a un grupo de amigos, sin embargo, si lo que se pretende es disfrutar del modo individual, es más que aconsejable no precipitarse y tirar del alquiler antes de decidir su compra.
Crackdown 2 parece haber evolucionado bastante desde aquel titulo simple que supo pasar por la consola de Microsoft.