Lollipop Chainsaw es un juego de acción con estilo Hack and slash. Nos pone en el papel de Juliet Starling, una cheerleader que debe luchar contra una invasión zombie en un instituto ficticio de California llamado San Romero. El argumento de Lollipop Chainsaw se centra en Juliet, una cazadora de zombies. Ella carga en su cintura con la cabeza viva de su novio Nick, a quien ella misma decapitó con una motosierra para evitar que el virus zombie se extendiese por cuerpo después de haber sido mordido por uno.
|
Lollipop Chainsaw es algo verdaderamente memorable, desvergonzado, idiota, y encantador. Como juego, es una celebración de la era del arcade, una época en que los juegos eran libres para ser escandalosos, sin preocuparse de ser tomados en serio o en tener la más mínima pizca de sentido.
A pesar de que jugablemente no innova ni ofrece nada nuevo y que la duración de su campaña principal es bastante escasa, ha conseguido mantenernos con una sonrisa en la boca y divertirnos prácticamente de principio a fin. Uno de esos juegos que desprende ese algo especial, esa magia, que lo hace único y que muchas veces echamos de menos en las grandes superproducciones.
Los escenarios pueden hacerse bastante sosos, las animaciones de los personajes rígidas y la cámara del juego tiende a atascarse con las esquinas. Pero las extravagancias, la virilidad del concepto, el sistema de combate... todo junto conforma un juego genial.
Como es costumbre en sus creaciones, Grasshopper Manufacture ha realizado un título cargado de acción y que posee una personalidad arrolladora. Sin duda esas virtudes, unidas a su extravagante sentido del humor son sus mejores bazas, pero también es innegable apuntar ciertas irregularidades en su desarrollo, que minan un tanto su jugabilidad.
Después de terminar Lollipop Chainsaw, me quedé con la misma sensación que tuve después de haber jugado otros títulos del director creativo Suda 51. Al igual que Killer 7 y No More Heroes, la premisa es emocionante e imaginativa, pero su jugabilidad tiene muchos agujeros. Sin embargo, también como los juegos anteriores, me alegro de haber jugado Lollipop Chainsaw.
Lollipop Chainsaw es una propuesta original gracias sobre todo al toque Suda 51 en lo que envoltorio se refiere: apartado artístico, protagonistas, trama, desarrollo, narrativa, mezcla de humor macabro con violencia sin tapujos, el sabor a Serie B totalmente intencionado… Rebosa personalidad por los cuatro costados.
Visualmente es un amor, y aunque las animaciones flojeen, su cóctel de cómic y grindhouse le entran por los ojos a cualquiera con una mínima alegría de vivir. En su contra, un combate plano, tosco y antipático le colocan justo al borde de ese foso donde se retuercen y gimotean los juegos mediocres.
Algunas de sus ideas brillantes se codean con algunas otras terribles, pero es casi injusto criticar a un juego que se arriesga demasiado en momentos en que los editores están decididos a jugar una partida lo más segura posible.
Si esperas locura sin precedentes y una jugabilidad innovadora basada en el legado de Grasshopper, entonces Lollipop Chainsaw no está a la altura de las expectativas. Si puedes bajar esas expectativas, entonces tendrás un juego peculiar para un fin de semana.
A pesar poseer un guión inteligente, y algunas grandes actuaciones (Michael Rosenbaum de Smallville es particularmente muy bueno como Nick) su sistema de combate no es lo suficientemente divertido, y los niveles son más largos de lo que deberían.
La música y tu compañero son en realidad todo lo que se mantiene firme de principio a fin. El resto de Lollipop Chainsaw es en última instancia, mediocre y decepcionante.
| Metro: Last Light | PS3 | 8.1 |
| Metro: Last Light | Xbox 360 | 8.1 |
| Far Cry 3: Blood Dragon | Xbox 360 | 8.0 |




