Scott Pilgrim contra el Mundo (Scott
Pilgrim Vs. The World) es un juego descargable (DLC) de acción en 2D, basado en
el conocido personaje de historieta.
En el cómic, se narra la historia de Scott Pilgrim, un joven que tratará de conquistar a una chica llamada Ramona Flowers.
El juego está disponible como contenido descargable a través de XboxLive y PSN.
El juego consigue recrear a la perfección un juego de hace muchos años, pero con los recursos actuales, y quienes se atrevan a darle una oportunidad se pueden encontrar con un título dinámico, variado y rejugable, especialmente en multijugador local con cuatro amigos.
El mejor juego de peleas y riñas moderno desde Castle Crashers.
Como un revolcón de nostalgia que te lleva a través de mundos de colores, Scott Pilgrim es un buen pasatiempo. Pero incluso si no tienes veinte o treinta y tantos años, o siendo fan de Scott Pilgrim, el arte y la detallada banda sonora de Anamanaguchi debería ser razón más que suficiente darle una oportunidad.
Este es uno de los indispensables de las plataformas de descarga de juegos de Microsoft y Sony. Es directo, bonito, suena bien, y tiene cientos de detalles de esos de lagrimita. No es un paso adelante, pero sí un genial paso atrás.
A pesar de llevar bien el género beat’em up, no termina de ser un juego para recordar y por culpa se algunas mecánicas de juego se hace cuesta arriba, especialmente al inicio. En multijugador funciona mejor, pero que no tenga online es otro punto negativo.
Incluso dejando de lado las referencias en las que se basa, Scott Pilgrim se destaca como un gran juego por derecho propio.
Scott Pilgrim vs. el mundo es muy divertido, aunque a veces puede ser muy frustrante. La música es increíble y tiene estilo propio, a diferencia de cualquier otro juego del montón. Tan solo le faltó el modo cooperativo en línea, y a pesar de ser muy bueno, Scott Pilgrim vs. el mundo está lejos de ser perfecto.
Su jugabilidad es endiablada, y su único punto reprochable es la escasa duración de su modalidad principal. Pero dada su probada rejugabilidad y su bajo precio, esto no supone un grave inconveniente.
El estilo retro, dejando a un lado la música repetitiva que nos acompañará durante las siete fases, le queda de maravillas al universo creado por el canadiense Bryan Lee.
Al ser un homenaje al universo de los juegos de hace 20 años, está sujeto a restricciones. Por esta razón, Scott Pilgrim vs The World es más o menos un juego perfecto para Scott Pilgrim.
Un ejemplo poco habitual de juego inspirado en una licencia rentable, que probablemente deje en evidencia a la obra sobre la que se inspira.